miércoles, 24 de octubre de 2012

La sombra del fracking

Hoy compartimos este breve documental sobre la extracción de gas mediante "fracking" o "fractura hidráulica". Este método es muy utilizado en EE.UU. y se está estudiando su uso en España.


http://vimeo.com/docmiradas

lunes, 22 de octubre de 2012

Los neoliberales deberían pedir perdón al pueblo español, incluido el catalán

Artículo publicado por Vicenç Navarro en el diario digital EL PLURAL, 22 de octubre de 2012
El artículo describe el informe del gabinete de estudios del Fondo Monetario Internacional que reconoce el error de las políticas de austeridad (entre otras del proyecto neoliberal) que han empeorado la recesión causando un perjuicio y daño al bienestar de las clases populares. El artículo incide en la necesidad de que los establishments políticos, mediáticos y académicos que han estado promocionando tales políticas se excusen y pidan perdón por haber causado tal daño.
El Fondo Monetario Internacional ha sido la institución internacional que desde los años ochenta ha promocionado más las políticas públicas encaminadas a reducir el gasto público social, a disminuir la protección social, a privatizar los servicios públicos del Estado del Bienestar y las transferencias públicas como las pensiones, y a reducir los salarios, políticas todas ellas que han hecho un enorme daño a las clases populares de los países cuyos gobiernos han seguido sus mandatos. La evidencia de este daño es robusta y contundente. Tales medidas han sido enormemente contraproducentes. Lo fueron en Asia, lo fueron en Latinoamérica, y lo están siendo ahora en la Unión Europea, y muy en especial en la Eurozona.
Tal ideología, que ha alcanzado la categoría de dogma, ha dominado la sabiduría convencional de los establishments financieros (es decir, la banca, las compañías de seguros, los fondos de inversión de alto riesgo y otros instrumentos) que han influenciado en gran manera a las instituciones mediáticas y políticas del país. Tal influencia se ha realizado a través de fundaciones, instituciones, grupos académicos financiados por tales establishments, y economistas (con chaquetas llamativas o normales) promocionados en los mayores medios de mayor difusión del país. En realidad, la banca tiene una enorme influencia en la cultura académica económica (financiando congresos, trabajos de investigación económica -con claro contenido ideológico-, revistas económicas y un largo etcétera, siendo su influencia sobre el conocimiento económico semejante al que tiene la industria farmacéutica en el conocimiento médico). Y se encuentra por todas partes. Desde FEDEA a muchos departamentos de Economía Universitarios y Colegios de Economistas en este país. Todos ellos han estado reproduciendo el dogma neoliberal que ha causado y continúa causando tanto daño.
Y es muy fácil ver por qué han hecho tanto daño. Estas políticas neoliberales causaron las crisis y ahora dificultan la salida de ella. La desregulación financiera (característica del dogma neoliberal) fue la causa de la crisis bancaria causada por las actividades especulativas de la banca. Y las políticas fiscales regresivas aumentaron enormemente las desigualdades de renta y propiedad (con disminución de las rentas del trabajo), que facilitaron una pérdida de la capacidad adquisitiva de la población, causa de su enorme endeudamiento. Cuando este endeudamiento no pudo continuarse debido al estallido de la burbuja inmobiliaria, se creó un enorme problema de demanda, paralizando la economía y disminuyendo con ello los ingresos al Estado (ya insuficientes por la regresividad de la política fiscal), disparándose el déficit.
La política de reducir el déficit a base de recortes de gasto público empeoró y continúa empeorando la situación, pues en un momento de parálisis de la demanda doméstica en el sector privado, lo que se requiere es un estímulo económico a base de aumentar el gasto público, invirtiendo en áreas de creación de empleo. Si en lugar de hacer esto se recorta tal gasto, se está empeorando todavía más la situación. Esto lo saben los estudiantes de primer año de Políticas Económicas y Políticas Públicas que no hayan recibido ya un lavado de cerebro por los economistas neoliberales.
El centro de investigación económica del Fondo Monetario Internacional reconoce que las propuestas del FMI estaban equivocadas
Pues bien, el FMI, su centro de investigación, acaba de escribir un informe que dice que el FMI, la OCDE y la Comisión Europea (debería incluirse también al Banco Central Europeo y todas las instituciones, fundaciones, centros de estudios y economistas citados anteriormente) han estado equivocados en su aplicación de aquellas políticas neoliberales. Como habíamos dicho varios de nosotros, el informe indica que tales recortes son contraproducentes (sí, dice contraproducentes), y muestra datos que avalan su conclusión. Dice que por cada recorte del gasto público equivalente, por ejemplo, a un 1% del PIB, se disminuye la actividad económica mucho más de lo que se creía (se había supuesto que la economía bajaba un 0,5%). En realidad, el informe indica que va de un 0,9% a un 1,7%, y en el caso de la Eurozona ha sido nada menos que un 2,5%. Es decir que si se corta 1 millón de euros de gasto público, la economía termina perdiendo 2,5 millones de euros, debido al impacto multiplicador de tal recorte. Es decir que la reducción de un millón de euros del gasto público no solo causa la desaparición de un millón de euros sino también de otras actividades y gastos privados que quedan afectados negativamente, de manera que al final se pierden 2,5 millones de euros de actividad económica.
El segundo dato que muestra el informe del FMI es que los recortes que se están realizando en los países de la Eurozona están impidiendo su salida de la recesión. En realidad, subraya que está empeorando la situación, aumentando más y más la deuda pública. El aumento de la deuda pública se debe al descenso de los ingresos al estado resultado del bajo crecimiento económico.
El tercer dato es que la bajada de impuestos como medida de estímulo económico (como los economistas neoliberales recomiendan) es muy poco eficiente y reduce los ingresos al estado. El estudio señala que es mucho mejor para estimular la economía aumentar el gasto público invirtiéndolo en creación de empleo (lo que unos pocos hemos estado proponiendo desde el inicio de la crisis).
Yo esperaría que todos los establishments financieros, económicos, mediáticos y políticos que han estado vendiendo a la población española el dogma neoliberal distribuyeran ahora tal informe. Y sería de desear que pidieran perdón al pueblo español (incluyendo el catalán) por el enorme daño que han causado y continúan causando. No lo harán. En realidad, la falta de libertad y diversidad ideológica en los medios económicos y mediáticos lleva a una situación más que paradójica en la que los mismos que crearon el problema, ahora intentan resolverlo, aplicando las mismas recetas. Y así nos va en España, incluido Catalunya.

El enlace a la web del autor aquí: Leer

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Bienvenidos a eldiario.es

Ignacio Escolar nos presenta un nuevo medio de comunicación, un nuevo modelo de periodismo comprometido con su función pública: informar a la ciudadanía.

Da igual el soporte. Más allá de un papel manchado de tinta o de los bits de Internet, un periódico es una relación de confianza entre una redacción y sus lectores. Es eso lo que hoy nace, lo que queremos construir. Para lograr esa confianza, te pedimos paciencia y te ofrecemos transparencia y honestidad: estos son nuestros accionistas, éste es nuestro equipo, ésta es nuestra línea editorial.
Nuestros principios son claros y nunca los vamos a esconder. Estamos orgullosos de ellos. Defendemos los derechos humanos, la igualdad de oportunidades y una democracia mejor, más abierta a los ciudadanos y menos opaca. Estamos con la libertad, con la justicia, con la solidaridad, con el progreso sostenible de la sociedad y con el interés general.
Queremos reivindicar los viejos valores de nuestro oficio, el periodismo, que vive hoy un momento crucial: nunca antes ha sido tan necesario para los ciudadanos y nunca antes ha sido tan débil ante el poder. En eldiario.es no nos resignamos ante esa frustrante ecuación. Somos un grupo de periodistas que aspira a comprar su libertad. Queremos ser dueños de la redacción en la que trabajamos para así garantizar nuestra independencia editorial.
Creemos en la función social de la prensa: un oficio que no puede ser un hobby, pero que tampoco es un negocio más. Creemos, como dijo Albert Camus, que el trabajo de un periodista pasa por "reconocer el totalitarismo y denunciarlo. No mentir y saber confesar lo que se ignora. Negarse a cualquier clase de despotismo, incluso provisional". 
Confiamos en vosotros. Os pedimos vuestra colaboración para ayudarnos a crecer y para que nosseñaléis qué es lo que hacemos mal. También te rogamos algo de paciencia por los probables errores del estreno; que vuelvas mañana, y al siguiente, y esperamos que por muchos años más. Queremos que eldiario.es sea tu casa y que esta relación de confianza que nace hoy, este periódico, crezca fuerte y vaya a más.
Bienvenidos a eldiario.es

lunes, 17 de septiembre de 2012

Ahora, más que nunca, se necesitan políticas de pleno empleo

Por Vicenç Navarro.

Este artículo subraya que el problema económico, además de social y humano más importante que España tiene es el desempleo, requiriéndose políticas públicas orientadas explícitamente a la creación de empleo a través de inversiones públicas tanto en las infraestructuras sociales como físicas del país, mostrando ejemplos del tipo de intervenciones que deberían realizarse.

En un momento en que el desempleo es la mayor característica de los mercados laborales de la mayoría de países a los dos lados del Atlántico Norte, es sorprendente (aunque predecible) que nadie hable de la necesidad de desarrollar políticas de pleno empleo. Parece como si la crisis económica y financiera hubiera eliminado completamente cualquier inquietud sobre la necesidad de que el Estado (que incluye tanto el central como el autonómico y el municipal) intervenga en la economía para producir ocupación y alcanzar el pleno empleo. Nadie habla, ni en los círculos financieros y económicos ni en los mayores fórums mediáticos y políticos del país, de la necesidad de políticas que produzcan pleno empleo. De lo que sí se habla, en cambio, es de facilitar la destrucción de empleo a partir de reformas laborales que permiten mayor flexibilidad laboral y facilitan el despido. De esta manera, el Estado está aprobando leyes que facilitan tal despido, a la vez que está destruyendo empleo público (en teoría para reducir el gasto público y con ello reducir el déficit público).
Esta situación, repito de nuevo, es predecible. Aclaro esto porque en los debates de política económica se habla con excesiva frecuencia de que los resultados de la aplicación de tales políticas públicas, que están logrando resultados opuestos a lo que en teoría persiguen (todas las reformas laborales realizadas durante la crisis se presentaron retóricamente como necesarias para disminuir el desempleo), se deben a la incompetencia de las autoridades públicas o a su insuficiencia, argumento este último repetido por los economistas neoliberales que dominan los medios de mayor difusión en España, que proponen reformas y recortes todavía más radicales.
No es incompetencia (sin negar que ella también exista), sino diseño. Estas políticas estaban destinadas a incrementar el desempleo, en parte para forzar el descenso del salario. Y así lo han estado consiguiendo. Lo último que tales autoridades públicas desean es crear empleo y todavía menos alcanzar pleno empleo. Uno de los economistas más brillantes que hubo en el siglo XX, Michal Kalecki, lo escribió muy claro en un libro que significativamente lleva el título de ‘Aspectos Políticos del Pleno Empleo’. Fue de los pocos economistas que analizó las políticas económicas dentro del contexto político que las determinan. La ausencia de este tipo de análisis explica que hoy se centre el debate en Europa sobre la viabilidad del euro, asumiendo que el euro puede desaparecer por propia lógica económica, sin percatarse de que la creación, existencia y mantenimiento de tal moneda respondieron a las coordenadas de poder existentes en Europa y, muy en especial, al capital financiero alemán, para el cual el euro le está siendo sumamente beneficioso, utilizando sus instrumentos, como el Banco Central Europeo, para alcanzar sus objetivos (ver mi artículo “El euro no tiene problemas, las clases populares sí”. Público 24.08.12). Y uno de sus objetivos ha sido controlar la inflación, a costa del crecimiento de desempleo. El elevado desempleo existe porque así ha estado diseñado en un proyecto altamente exitoso pues están consiguiendo lo que querían.
Y el hecho de que no se hable de políticas de pleno empleo en los mayores círculos mediáticos del país (y por lo tanto tampoco en los mayores fórums políticos) se debe precisamente al enorme poder que el capital financiero (la Banca, las compañías de seguros y las empresas financieras de alto riesgo, entre otras, definidas y analizadas por Juan Torres y por mí en nuestro libro “Los Amos del Mundo” de próxima publicación) tiene sobre las instituciones llamadas representativas. El control de la inflación a través de las políticas de austeridad, incluyendo reducción de salarios y gasto público, creación de desempleo (disminuyendo así la demanda y el crecimiento económico) es el objetivo del proyecto neoliberal presentado como el único posible. De ahí que el desempleo aumentara y el crecimiento de la economía productiva disminuyera en el promedio de los países de la Eurozona, a partir del establecimiento del euro. El único crecimiento era el facilitado por las burbujas financieras especulativas, como pasó en España.
A aquellos lectores que duden de la existencia de tal proyecto, les aconsejo que miren los datos. El crecimiento español se debió a las burbujas estimuladas por el capital financiero alemán y español (que empobreció enormemente al país, absorbiendo recursos que deberían haberse invertido en actividades más productivas y necesarias), creando empleo de bajo coste y baja productividad. Y todo ello ocurrió con la participación y complicidad de las estructuras de gobierno de la Eurozona (incluido el Banco Central Europeo, el Consejo Europeo y la Comisión Europea) y de los sucesivos gobiernos españoles. Detrás de este entramado político estaban los amos del mundo, es decir, el capital financiero.
¿QUÉ DEBERÍA HACERSE?
En realidad, la respuesta es muy fácil. Recuperar las políticas de pleno empleo, mediante (como ocurrió en situaciones históricas anteriores en países en depresión) la creación de empleo financiado públicamente en infraestructuras sociales (sólo un adulto de cada diez trabaja en los servicios públicos del Estado del Bienestar en España, comparado con uno de cada cuatro, en el caso de Suecia), creando cinco millones de nuevos puestos de trabajo, en muchas áreas productivas como los sectores verdes -tanto en mantenimiento como en creación de nuevas formas de energía- con lo que deberían crearse otros nuevos cinco millones de puestos de trabajo.
Estos gastos podrían financiarse fácilmente, asegurándose de que los ingresos al Estado alcancen los porcentajes del PIB que tienen los países más avanzados económica y socialmente, como los países nórdicos de Europa (en España es el 35%, en Suecia es el 51%), sin que el mayor incremento impositivo recayera en la ciudadanía normal y corriente. En realidad, la mayor aportación debería venir del causante de la crisis actual, es decir, el capital financiero. No es cierto que la Banca no tenga liquidez. La tiene, y mucha. Lo que ocurre es que la tiene guardada, entre otros lugares, en el Banco Central Europeo. El BCE ha prestado desde finales del año pasado a unos intereses bajísimos (menos del 1%) un billón de euros (sí, ha leído bien, un billón de euros) a la Banca europea. De esta cantidad, la mitad (500.000 millones de euros) a la Banca española e italiana. Y la Banca española depositó gran parte de estos fondos en el BCE, sin utilizarlos para cumplir su función social, que es la provisión de crédito. Hoy la Banca española es enormemente parasitaria: está absorbiendo dinero público tanto del BCE como del Estado español, sin que ello se refleje en incremento del crédito.
Sería, por lo tanto, lógico que el Estado nacionalizara la Banca y/o permitiera la existencia de la Banca privada sólo con la condición de que ofreciera crédito a unos intereses regulados públicamente que garantizaran su accesibilidad y disponibilidad. Y, sobre todo, que se gravara masivamente, intentando reducir su tamaño y eliminar su comportamiento especulativo, centrándose en su función social, que es la única que justifica su existencia.
Mi amigo Robert Pollin, Catedrático de Economía de la Universidad de Massachussets, acaba de publicar un libro, ‘Back to Full Employment’, de la editorial MIT, que detalla como la inversión en actividades productivas de los fondos depositados por la banca privada en el Banco Central Estadounidense, el Federal Reserve Board, (1,6 billones de dólares) podría convertirse en uno de los mayores fondos para crear empleo. También recomienda que los préstamos del Estado Federal a la Banca se condicionen a la capacidad productiva de empleo por parte de sus actividades financieras. Y debería también gravarse masivamente todas las transacciones financieras que conducen a actividades especulativas. Incluso Gran Bretaña, sede de la City, grava los bonos públicos (0.155) y los derivados (0.005). Todo ello podría y debería ocurrir sin que se requiriera gran inversión pública, pues sería forzar a la Banca a que pagara a la sociedad, compensando por el enorme daño que ha creado. Que no se consideren estas propuestas razonables se debe al excesivo poder que los ”amos del mundo” tienen sobre el BCE y sobre las autoridades públicas.

El enlace a la web del autor aquí: Leer